jueves, 13 de noviembre de 2014

EL EXORCISTA PARTE 2

LLEGA EL PADRE PARA REALIZAR EXORCISMO 

En la casa de Roland, quien había comenzado a volverse hosco y reservado y durante las noches tenía pesadillas en las que parecía hablar con alguien, se reanudaron los arañazos en las paredes, los muebles comenzaron a moverse solos y muchos objetos comenzaron a levitar. El caso llegó a oídos de un reverendo local quien, estupefacto, no sólo presenció estos fenómenos, sino que también vio como la cama del muchacho se sacudía sola y en su pecho aparecían varios arañazos en forma de letra, como “si alguien los hubiera trazado desde dentro con un cuchillo”.

El religioso, sospechando que un poder maligno había invadido el cuerpo de Roland, se puso en contacto con un especialista, el sacerdote católico Albert Hughes, quien lo primero que hizo fue visitar al chico. Llevaba consigo una botella de agua bendita y unos cirios para iluminar su habitación. Pero, a poco de entrar, la botella con agua bendita explotó y las velas, al ser prendidas, lanzaron grandes llamaradas. Cuando se acercó a Roland, que se encontraba acostado y como en estado de trance, éste le habló con una voz irreconocible y cavernosa que dijo en latín: “Oh, sacerdote de Cristo, sabes que soy un demonio. ¿Por qué me molestas?”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario